Sala de Prensa

 

"El gran avance es dirigirnos a los subtipos de cáncer" 

 

 

 

El doctor Josep Tabernero se ha mostrado optimista por los importantes avances que se están consiguiendo en los tratamientos personalizados presentados recientemente en el congreso de oncología más importante a nivel mundial, celebrado en Chicago. Así lo ha explicado durante una entrevista en el programa 'Els Matins' de TV3, realizada el miércoles 4 de junio de 2014.

 

Leer noticia y ver entrevista
 

               

 

CÁNCER COLORRECTAL

DETECCIÓN PRECOZ

Cuanto más precoz es la detección del cáncer colorrectal más alta es la probabilidad de poderlo tratar con éxito y con mínimas secuelas para el paciente. Como estrategia básica de detección precoz, se recomienda una revisión del colon con una técnica de endoscopia cada cinco años tanto a hombres como a mujeres a partir de los 50 años de edad. Como estrategia de detección precoz alternativa, se puede recomendar, también a partir de los 50 años, un análisis de sangre oculta en heces con periodicidad anual.

 

El cáncer colorrectal puede afectar a cualquier persona, por lo que estas medidas de detección precoz se recomiendan a toda la población. Pero es conveniente que extremen las precauciones las personas con antecedentes familiares muy próximos de cáncer colorrectal o con antecedentes personales de pólipos en el colon.

 

 

DIAGNÓSTICO RÁPIDO 

El diagnóstico se basa en una colonoscopia que permite extraer una muestra de tejido de cualquier masa sospechosa para analizarlas en el laboratorio. El análisis permitirá confirmar o descartar si las células son cancerosas. En el caso de que lo sean, se realizará un análisis de sangre completo y un estudio de imagen del tórax, el abdomen y la pelvis para comprobar si el cáncer está localizado en el colon o el recto o si se ha extendido a otros órganos.

 

Cuando el tumor afecta al recto, se realizan además una resonancia magnética de la pelvis y una ecografía endorrectal guiada por endoscopia para definir bien el grosor del tumor y la posible afectación de ganglios linfáticos para orientar mejor el tipo de tratamiento a realizar con el objetivo de que este sea lo más eficaz con las mínimas secuelas posibles.

 

El circuito de diagnóstico rápido del IOB ha permitido reducir a un plazo inferior a una semana el tiempo medio entre la primera consulta de un paciente por una sospecha de cáncer colorrectal y el inicio del tratamiento. 

 

TRATAMIENTO PERSONALIZADO

El tratamiento del cáncer colorrectal tiene como eje fundamental la extirpación quirúrgica del tumor.

 

En el caso del cáncer de colon, cuando nos encontramos ante un tumor localizado, se extirpa en un primer paso el tumor y posteriormente se valora la necesidad de recibir un tratamiento de quimioterapia complementario de seis meses de duración con el objetivo de prevenir la recidiva de la enfermedad.

 

En el caso del cáncer de recto, y depediendo del estadio del tumor, se realiza un tratamiento de quimioterapia y radioterapia combinado durante seis semanas previo a la cirugía con el objetivo de aumentar el control local del tumor y facilitar la cirugía posterior. Tras la cirugía, los pacientes reciben un tratamiento complementario de cuatro meses de duración.

 

En los casos en que la enfermedad está más avanzada, el eje fundamental del tratamiento es la quimioterapia asociada a tratamientos biológicos con el objetivo de controlar el crecimiento de la enfermedad.

 

El tratamiento de quimioterapia se decide en función de las características del tumor de cada paciente. El IOB es pionero en la introducción de análisis personalizados genéticos para identificar a aquellos pacientes que podrán beneficiarse de las nuevas generaciones de fármacos que atacan de manera selectiva a unos tumores o a otros dependiendo de sus características moleculares.

 

En los últimos años se han introducido nuevos fármacos en el tratamiento del cáncer colorrectal avanzado. Ello, junto al tratamiento más individualizado, ha permitido aumentar de manera significativa la supervivencia de los pacientes, así como su calidad de vida.

 

Una vez terminado el tratamiento, se sigue la evolución del paciente de manera estricta, especialmente durante los primeros tres años. Los controles médicos consisten en realizar analíticas de sangre completas con marcadores tumorales cada tres meses y pruebas de imagen cada seis meses. La fibrocolonoscopia debe repetirse con una periodicidad que se individualiza según las características del tumor de cada paciente y los pólipos asociados.

 

 

Última actualización el Lunes, 23 de Septiembre de 2013 12:48
 

INSTITUTO ONCOLÓGICO BASELGA

Hospital Quirón Barcelona
Plaza Alfonso Comín, 5
08023 Barcelona
Tel.: 932 381 661 | Web